Memoria descriptiva del autómata
“Raya”
La consigna del trabajo era elegir y
analizar un determinado movimiento de un animal, de los cuales elegí
a la raya porque automáticamente se me vino a la cabeza el aleteo al
ras del suelo que hacen para desplazarse. Además me pareció un
movimiento simple y fácil de representar, pero en clase me
comentaron que iba a ser complicado de resolver. Eso lo descubrí
cuando elegí el primer mecanismo para lograr que se moviera que era
el de usar ruedas con guías que giraran en fases distintas entre sí.
También había pensado imitar la estructura de las ruedas de
tanques, otro mecanismo con engranajes y otro que se pareciera al de
los animales de Theo Jansen. Al final me quedé con el primero dado que no poseía los materiales suficientes en mi casa.
El prototipo inicial tenía en la base
tres ruedas. Eso fue porque no calculé bien los tamaños y las
distancias que harían falta para que calcen bien bajo las aletas de
la raya, a pesar de que en el terminado ésta tiene un tamaño mayor.
Otro inconveniente con las ruedas fue
el hecho de lograr que quedaran desfasadas, si bien había probado
usar uniones en forma de Z entre los agujeros que llevan las guías,
se me hicieron complicados de mantener estables sin que se doblaran o
quebraran por estar hechos de cartón, sin mencionar que el objetivo
principal tampoco se cumplía. Así que una vez armada la raya,
acomodé las ruedas manualmente, y si se la mueve con cuidado, las
ruedas ejecutan la sincronía deseada. Por momentos se traban los
mecanismos y las guías quedan a la misma altura. Sin embargo se
conserva la esencia del movimiento.
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