domingo, 17 de mayo de 2015

Memoria descriptiva del autómata “Raya”


La consigna del trabajo era elegir y analizar un determinado movimiento de un animal, de los cuales elegí a la raya porque automáticamente se me vino a la cabeza el aleteo al ras del suelo que hacen para desplazarse. Además me pareció un movimiento simple y fácil de representar, pero en clase me comentaron que iba a ser complicado de resolver. Eso lo descubrí cuando elegí el primer mecanismo para lograr que se moviera que era el de usar ruedas con guías que giraran en fases distintas entre sí. También había pensado imitar la estructura de las ruedas de tanques, otro mecanismo con engranajes y otro que se pareciera al de los animales de Theo Jansen. Al final me quedé con el primero dado que no poseía los materiales suficientes en mi casa.
El prototipo inicial tenía en la base tres ruedas. Eso fue porque no calculé bien los tamaños y las distancias que harían falta para que calcen bien bajo las aletas de la raya, a pesar de que en el terminado ésta tiene un tamaño mayor.
Otro inconveniente con las ruedas fue el hecho de lograr que quedaran desfasadas, si bien había probado usar uniones en forma de Z entre los agujeros que llevan las guías, se me hicieron complicados de mantener estables sin que se doblaran o quebraran por estar hechos de cartón, sin mencionar que el objetivo principal tampoco se cumplía. Así que una vez armada la raya, acomodé las ruedas manualmente, y si se la mueve con cuidado, las ruedas ejecutan la sincronía deseada. Por momentos se traban los mecanismos y las guías quedan a la misma altura. Sin embargo se conserva la esencia del movimiento.

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